American History X (Tony Kaye, 1998)

American History X (Tony Kaye, 1998)

La vieja pregunta de si las personas odian desde que nacen o aprender a odiar se plantea en esta historia de redención personal. Edward Norton hizo una interpretación deslumbrante y llegó a tener un serio enfrentamiento con el director.

Sinopsis

Danny Vinyard (Edward Furlong) es un adolescente que idolatra a su hermano Derek (Edward Norton), un notable líder de un grupo de supremacistas blancos y neonazis de Los Angeles. Danny mantiene una actitud desafiante con su entorno, incluidos los profesores, a quienes presenta un ensayo sobre Mein Kampf, de Hitler, como ejemplo de «literatura de lucha por los derechos civiles».

El director, Bob Sweeney (Avery Brooks) rechaza las peticiones de expulsar a Danny del instituto, asegurando que no es un caso perdido y que puede desaprender el odio que ha adquirido, de la misma forma que lo aprendió. Para ello, le convoca en su despacho y le hace un curioso encargo: que vuelva a escribir el trabajo, pero centrándose en la figura de su hermano, no en la de Hitler.

Derek, que ha pasado los últimos años en prisión por asesinato, regresa a su casa ese mismo día notablemente cambiado. Se ha dejado crecer el pelo, tiene una actitud menos agresiva y parece decidido a alejarse de todos los que formaban su círculo antes de entrar en la cárcel. Cuando tiene la oportunidad de hablar a solas con su hermano, Derek comparte con él lo ocurrido en esos años, algo que le ha hecho abandonar por completo el sentimiento de odio que había acumulado.

Comentario

Edward Norton se dio a conocer a finales de los 80 en dos o tres producciones impactantes: Primal Fear (Las Dos Caras de la Verdad), The People vs Larry Flynt (El escándalo de Larry Flynt) y esta American History X, en la que no sólo participó como actor, sino también como editor. Algo que le trajo más de un dolor de cabeza y que te contaré en un momento.

En todas esas ocasiones, Norton demostró desde el primer momento ser un actor de primer nivel, capaz de lidiar con personajes muy complejos y de hacer interpretaciones perfectamente realistas. Si en The People vs Larry Flynt te convencía de que era un joven abogado, aquí nos abruma con su retrato de un skinhead totalmente consumido por el odio hacia negros, chicanos, inmigrantes y todo lo que la retórica pille por medio. Derek es muy inteligente, pero está traumatizado por la muerte de su padre y ha canalizado su dolor de una forma completamente destructiva para sí mismo y para su familia.

Lo que ocurre en la cárcel es impactante. Una historia de redención personal, pero no mediante la comisión de obras bondadosas o la acción de un personaje beatífico que le conduzca por el buen camino, sino al afrontar su propia realidad.

El guión es de David McKenna, que se había criado en Newport Beach, una localidad al sur de Los Ángeles. Éste había experimentado en primera persona lo que era asistir a un instituto dominado por bandas raciales, donde las peleas y la rivalidad estaban presentes todos los días. Una de las cosas que más le impresionó fue conocer a grupo de neonazis bastante inteligentes, que era capaces de razonar las cosas, pero que no podían abandonar su ideología.

Tony Kaye, un director de publicidad conocido por su carácter temperamental, cogió la idea y la convirtió en una cruzada personal. El montaje original duraba poco más de 90 minutos, pero los productores pidieron a Kaye que lo revisara para mejorar algunos aspectos de la narrativa. En este punto no está claro hasta qué punto intervino Edward Norton en la decisión, pero lo que sí está claro es que participó de forma activa en reorientar la historia de una forma determinada, que ampliaba el peso de su personaje.

Un montaje descontrolado

Norton había ido cogiendo cierto control de la producción durante el rodaje, reescribiendo parte de sus diálogos y proponiendo pequeños cambios. Nada grave, nada que abiertamente desafiase al director, pero sí algo que se apartaba cada vez más y más de la historia original. Si el guión de McKenna se centraba en la lucha entre bandas, el montaje final se centra en el personaje de Derek.

Durante el nuevo montaje, Kaye y Norton se fueron enfrentando cada vez más, hasta un día en que el director dio un puñetazo en la pared e inició una guerra abierta contra el rumbo que estaban tomando las cosas. Lazó una campaña de desprestigio contra la película, incluyendo anuncios en prensa, acusando a los productores de destrozar su visión de la historia y a Norton de ser una primma donna. Kaye terminó exigiendo que se retirara su nombre de los créditos de producción y se negó a ver la película hasta 2007, casi veinte años después de su realización. En ese momento admitió que su ego le había nublado el juicio, que la película había quedado bien, pero que no había alcanzado todo lo que podía haber sido.

Todo el mundo está espectacular, desde la actriz que interpreta a la madre de los hermanos (Beverly D’Angelo) a un joven Ethan Suplee que daba sus primeros pasos como actor, demostrando un talento igualmente grande. Edward Furlong no lo hace mal, tras varios años tratando de quitarse de encima la sombra de su primer papel en Terminator 2.

Quisiera destacar a Guy Torry, que hace un pequeño papel secundario como el compañero de prisión de Norton. Negro, bajito, deslenguado, descarado… encarna todo lo que odia Derek y se convierte en una de las personas más importantes de su vida. Buen papel y buen trabajo.

American History X se ha convertido en una película de culto desde su estreno. No llegó a ser un gran éxito de taquilla, pero ganó dinero y un enorme respeto por parte de público y crítica. Norton fue nominado al Oscar a mejor actor, así como casi una veintena de otros premios, ganando unos cuantos. Organizaciones de todo tipo (incluida Amnistía Internacional) la proyectan como ejercicio de reflexión sobre la deriva social de odio de las últimas décadas, en manos de grupos extremistas, aunque aquí hay que decir que cada cual intenta arrimar el ascua a su sardina.

Lo que es innegable es que es una película imprescindible, con una historia dura pero necesaria, que sirve para reflexionar y tener debates profundos sobre la naturaleza humana.

American History X forma parte del libro 50 Películas para Educar a tus Hijos, de la colección Cincuenta Ideas, que muy pronto estará disponible en las principales librerías en Internet.

American History X (1998)

0.00
8.7

Premisa

9.0/10

Guión

8.0/10

Interpretación

9.5/10

Producción

8.0/10

Factor "La volvería a ver"

9.0/10

Pros

  • La historia, tremenda
  • Edward Norton, tremendo
  • Ethan Suplee, tremendo

Cons

  • Edward Furlong, un poco despistado
  • Nada más. Es que está muy bien.